¡Atención, sanjuaninos! La disputa entre la fiscal Claudia Salica y el juez Diego Sanz por el caso de los robarruedas ha dado un giro y ahora está en manos de un juez superior que deberá decidir si Sanz sigue al mando. Todo comenzó cuando Salica recusó al magistrado tras un desacuerdo durante una audiencia donde Sanz exigió que las víctimas se presentaran a declarar, a pesar de que ya habían aceptado el acuerdo por escrito.
Esto dio lugar a un intenso enfrentamiento: Salica argumenta que no se puede exigir algo que la ley no respalda, mientras que Sanz continuó con su postura y rechazó la recusación. Pero la cosa no se detuvo ahí, ¡no señor! Salica llevó la impugnación al siguiente nivel y ahora un nuevo juez evaluará quién tiene la razón.
El conflicto ha despertado un gran debate en el sistema judicial sanjuanino. El Consejo de Fiscalías (CONFIAS) salió al cruce, respaldando a Salica y señalando que la exigencia de Sanz es una forma de "revictimización institucional". Sostienen que no se puede obligar a las víctimas a revivir el trauma cuando ya dieron su consentimiento por escrito.
Por otro lado, el Colegio de Magistrados defendió a Sanz diciendo que los jueces tienen la autoridad de convocar a las víctimas para proteger sus derechos, y que estas diferencias deberían resolverse en el marco legal, sin hacer escándalos públicos.
Ahora, con la impugnación, la decisión que tome el nuevo magistrado no solo definirá el futuro de este caso en particular, sino que también podría influir en cómo se manejan los acuerdos de reparación y el rol de jueces y fiscales en San Juan. Así que estaremos atentos a lo que se decida en los próximos días, ¡esto promete ser un verdadero precedente!



